Vivencias de un paracaidista (parte I)

Después de varios días viéndonos, me dijo que había dos cosas que quería contarme. Esta es la primera.

Llevaba  cinco días en el ejercito. Estaba en Alcantarilla, Murcia, haciendo el título de cazador paracaidista. Había conflicto en el Sahara y todas las fuerzas dispobles fueron llamadas.

Llegamos en el buque Castilla, porque todavía no habíamos efectuado ningún salto y allí estaban encuadrados un pelotón en Sidi Ifni entonces, sin tener titulos ni tener nada, nos mandaron embarcar en el avión. De ahí la foto.  ¿Ves que hay uno delante otro detras? Estábamos en fila y había un reportero gráfico que se entregó a sacarnos unas fotos para la familia. Yo dije que sí.

Salen los aviones al fondo. Esto es la pista, se ponen de culo y entras por la parte de atrás. Montamos. Nos sentamos todos en el suelo, uno contra otro. Son aviones pequeños, 112 Aviocar. Despegó.

Nos dijeron que el tiempo de vuelo serío de unos 30 minutos. Nunca había saltado antes. Estaba acojonado. Nos dijeron que tuvieramos las armas preparadas. Tenía 17 años, no habia hecho ni el servicio militar. Bueno… algo había disparado con el Cetme.

Yo iba mirando el reloj y la luz, a ver cuando se ponía verde. Cuando se puso, nos enganchamos a la sirga que atraviesa el avión. El jefe de salto nos dio unas instrucciones básicas. Que si no se habría el paracaídas, intentáramos con el de emergencia y, si no, cortar y sacar.

Se abrió sin problemas, pero llegamos y aquello era una ensalada de tiros.

Disparé como podía hasta que me quedé sin balas. Llamamos “artillero, artillero” hasta que nos trajeron más munición y seguimos como 5 horas disparando, hasta que los moros se entregaron.

Los arrestamos a todos como pudimos y fuimos andando hasta la playa. Al día siguiente ya los entregamos a las autoridades competentes, no como prisioneros de guerra sino como saboteadores. De la paz del 75. Intentaban sabotear la paz de la Marcha Verde.

De ahí fuimos hasta Las Palmas, sin hacer el título de paracaidista, sin hacer nada, ocho meses estuvimos hasta que llegó la rotación. Y de ahí fuimos en un C130-Hercules hasta Alcalá, a la base de Torrejón y a todos los que estábamos ahí -que no habíamos hecho la instrucción, pero ya éramos veteranos de guerra- nos vistieron de paisanos y nos llevaron a Alcantarilla en camión.

(…continuará)

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